Otros fósiles del "Camp del Ninots"
Además de grandes mamíferos, el yacimiento del "Camp dels Ninots" proporciona una gran cantidad y variedad de restos de microvertebrados y de huellas vegetales. El conjunto de estos restos permite reconstruir con mucho detalle como era el ecosistema del "Camp dels Ninots" hace 3,5 millones de años.

Los microvertebrados, por ejemplo, sirven como indicadores cronológicos, ya que son animales muy sensibles a los cambios ecológicos y climáticos. La mayor parte de los restos recuperados en el "Camp dels Ninots" pertenecen a peces, aunque también son abundantes las tortugas acuáticas, las ranas, los roedores, las aves y los insectos. De estos hallazgos se desprende que el clima en ese tiempo era mucho más templado y húmedo, lo cual propiciaba una vegetación abundante.
Las tortugas recuperadas son acuáticas, muy completas, y se han encontrado en conexión anatómica. Se han descrito dos especies diferentes. La primera es la Chelydropsis cf. pontica, conocida como la tortuga caimán, la cual pasaba la mayor parte del tiempo dentro de aguas tranquilas con suelos fangosos y se alimentaba de peces. Se trata de una especie muy escasa en el registro paleontológico de edad pliocena y en estas latitudes. La segunda especie es la Mauremys leprosa, conocida popularmente como la tortuga mediterránea, la cual vivía en riachuelos de aguas tranquilas, en lagos y estanques y, en general, en zonas ricas en vegetación. Podía pasar largo tiempo fuera del agua i se alimentaba de pequeños peces, de ranas, de sapos i de insectos. Actualmente vive en la Península Ibérica y en el norte de África.
Foto superior izquierda: Fósil de una salamandra. Foto superior: Fósil de un pez.






